La excusa es sencilla. Está claro que no gritaba eso a los ciudadanos, que son los principales perjudicados por los agresivos recortes del gobierno popular. Eso es lo que dirá si aún le queda algo de decencia y comparece ante los medios presentando sus disculpas. Es evidente que tal improperio iba dedicado a la oposición. Con tal gesto pretendía, quién sabe si ajustar cuentas pendientes. Quizá mi inocencia me haga conceder un voto de confianza incluso al mayor de los bastardos. Sigue leyendo



.png)



